Una de las complicaciones con las que tenemos que lidiar los traductores de textos sánscritos es la aparición de palabras que aparecen únicamente en el texto que estamos traduciendo.
En un fragmento del Mahāvastu que recién traduje se menciona una lista de animales que habitan en cuevas. El contexto se refiere a la práctica de matar a los animales dentro de sus madrigueras por medio del humo, y de cómo esa práctica lleva a renacer en el infierno Kālasūtra en donde se recibe el tormento de un humo cáustico que quema y atraviesa todos los órganos del cuerpo.
El problema con esta lista de animales es que hay dos que no es posible identificar en ninguno de los diccionarios y, lo que es peor, en ningún otro texto, sánscrito o pāḷi.
El primer animal recibe el nombre de sāhika. Edgerton, el extraordinario redactor del diccionario de Sánscrito Budista solamente alcanza a decirnos de este animal lo siguiente:
¡Qué complicación! ¿Qué es lo que debe hacer un traductor en este caso? ¿Acaso se debe dejar la palabra sin traducir o intentar dar un equivalente aproximado aunque nunca sepamos realmente de qué animal se está hablando? Bien, en este caso opto por la segunda opción, pues el contexto y el cotexto nos dan pistas relevantes sobre qué tipo de animal se está mencionando. En primer lugar sabemos que se trata de un animal que vive en algún tipo de guarida en el suelo. Más adelante la lista menciona a los ratones (unduru), gatos (viḍāla) y pitones (ajagara), literalmente "engullidoras de cabras".
Al analizar la palabra sāhika podemos reconocer "ahi", una de las palabras más comunes para "serpiente", "culebra", "sierpe". Puesto que el Mahāvastu es un texto altamente pracritizado, podemos conjeturar que sāhika es una versión prácrita de ahi, siendo ka un sufijo de lo más común en sánscrito que puede significar "que tiene las características de", "como, similar a" En ese sentido, sāhika bien podría referirse al tipo de animal que tiene las características o es similar a una serpiente, es decir, "reptil" o "culebra". Tanto reptiles como culebras habitan en agujeros, por lo que esta acepción de la palabra está lejos de ser forzada.
Creo que en este caso se debe optar por la traducción de la palabra, fundamentada en el contexto y en el cotexto, que nos dan información valiosa para determinar el tipo de animal al que se está refiriendo el texto. Seguimos sin saber si es un animal más específico, como algún reptil o serpiente en particular; sin embargo, la información aledaña nos permite decidir, sin gran margen de error, de qué tipo de animal se trata.
En un fragmento del Mahāvastu que recién traduje se menciona una lista de animales que habitan en cuevas. El contexto se refiere a la práctica de matar a los animales dentro de sus madrigueras por medio del humo, y de cómo esa práctica lleva a renacer en el infierno Kālasūtra en donde se recibe el tormento de un humo cáustico que quema y atraviesa todos los órganos del cuerpo.
El problema con esta lista de animales es que hay dos que no es posible identificar en ninguno de los diccionarios y, lo que es peor, en ningún otro texto, sánscrito o pāḷi.
El primer animal recibe el nombre de sāhika. Edgerton, el extraordinario redactor del diccionario de Sánscrito Budista solamente alcanza a decirnos de este animal lo siguiente:
some kind of animal living in holes or caves [algún tipo de animal que vive en agujeros o cuevas]Lo cual, por cierto, no nos aclara absolutamente nada. Al respecto, Sènart, el gran redactor de la edición crítica del Mahāvastu nos dice:
L'un des leurs noms, sāhikānāṃ, reste pour moi obscur [el primero de los nombres, sāhikānāṃ, sigue siendo oscuro para mí.]Estos dos gigantes de la filología y lexicografía sánscrita no encontraron respuesta para este problema. Los traductores de la obra tampoco parecen haber hallado una solución satisfactoria. Franke, por ejemplo, en el lugar de la palabra deja tres punto suspensivos, y en una nota indica que
Die Bedeutung von sāhikānāṃ ist nicht zu ermitteln [El significado de sāhikānāṃ no se puede determinar]Por su parte, Jones deja la palabra sin traducir y en una nota nos dice que se trata de un animal desconocido. Finalmente, Leumann lo traduce como animal-sāhika, sin ninguna glosa.
¡Qué complicación! ¿Qué es lo que debe hacer un traductor en este caso? ¿Acaso se debe dejar la palabra sin traducir o intentar dar un equivalente aproximado aunque nunca sepamos realmente de qué animal se está hablando? Bien, en este caso opto por la segunda opción, pues el contexto y el cotexto nos dan pistas relevantes sobre qué tipo de animal se está mencionando. En primer lugar sabemos que se trata de un animal que vive en algún tipo de guarida en el suelo. Más adelante la lista menciona a los ratones (unduru), gatos (viḍāla) y pitones (ajagara), literalmente "engullidoras de cabras".
Al analizar la palabra sāhika podemos reconocer "ahi", una de las palabras más comunes para "serpiente", "culebra", "sierpe". Puesto que el Mahāvastu es un texto altamente pracritizado, podemos conjeturar que sāhika es una versión prácrita de ahi, siendo ka un sufijo de lo más común en sánscrito que puede significar "que tiene las características de", "como, similar a" En ese sentido, sāhika bien podría referirse al tipo de animal que tiene las características o es similar a una serpiente, es decir, "reptil" o "culebra". Tanto reptiles como culebras habitan en agujeros, por lo que esta acepción de la palabra está lejos de ser forzada.
Creo que en este caso se debe optar por la traducción de la palabra, fundamentada en el contexto y en el cotexto, que nos dan información valiosa para determinar el tipo de animal al que se está refiriendo el texto. Seguimos sin saber si es un animal más específico, como algún reptil o serpiente en particular; sin embargo, la información aledaña nos permite decidir, sin gran margen de error, de qué tipo de animal se trata.
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