27 abr 2018

Indólogos en el mundo

El Dr. Klaus Karttunen (Berlín) ha publicado en línea la primera parte de su
Persons of Indian Studies, una base de datos con fichas biográficas de un número considerable de estudiosos, principalmente indólogos, aunque también iranólogos, tibetólogos e indoeuropeístas. Aunque no incluye estudiosos recientes, es una herramienta extraordinaria para encontrar información sobre personajes casi desconocidos, cuyas aportaciones fueron relevantes para el desarrollo de los estudios sobre el Sur de Asia.  Las fichas comienzan con personajes del s. XV.
Por ejemplo, encontré la ficha de Pedro Urbano Gónzalez de la Calle, quien según la entrada correspondiente dictó clases de sánscrito en El Colegio de México de 1950 a 1965, con lo cual podría tratarse de la primera persona en dictar sánscrito en México en niveles avanzados:
GONZÁLEZ DE LA CALLE, Pedro Urbano
GONZÁLEZ DE LA CALLE, Pedro Urbano. Madrid 12.11.1879 — México 1966. Spanish Linguist interested in Sanskrit. Son of Urbano G. Serrano, a professor, and Petra de la Calle Corisco. Studied philosophy and classics. Ph.D. 1904 Madrid. In 1904-26 Professor of Latin at Salamanca. In 1926-32 ao. Professor of Latin at Universidad Central in Madrid, then Daza de Campos’ successor as Professor of Sanskrit and Latin there 1933-36. A brief time Dean at Salamanca, then Professor of Latin and Sanskrit at Valencia and 1937-39 Professor of Latin at Barcelona. As a republican, at the beginning of 1939 emigrated to Columbia and was 1940-46 Professor of Latin, History of Spanish Language and Sanskrit at Escuela Normal Superior de Bogotá, 1946-48 Professor of Latin at Universidad Nacional de Colombia. In 1950 moved to Mexico, where he was Professor of General Linguistics and Sanskrit at El Colegio de México, taught there until 1965 giving regulkarly Sanskrit. Also Professor of General and Indo-European Linguistics at Universidad Nacional Autónoma de México. Apparently he was the first Sanskrit teacher in Mexico (at least on advanced level). Among his papers were unpublished translations of the Priyadarśikā and Ṛtusaṁhāra.
 Ver más en whowaswho-indology.info/

19 ene 2018

Un animal desconocido en el Mahāvastu

Una de las complicaciones con las que tenemos que lidiar los traductores de textos sánscritos es la aparición de palabras que aparecen únicamente en el texto que estamos traduciendo.
En un fragmento del Mahāvastu que recién traduje se menciona una lista de animales que habitan en cuevas. El contexto se refiere a la práctica de matar a los animales dentro de sus madrigueras por medio del humo, y de cómo esa práctica lleva a renacer en el infierno Kālasūtra en donde se recibe el tormento de un humo cáustico que quema y atraviesa todos los órganos del cuerpo.
El problema con esta lista de animales es que hay dos que no es posible identificar en ninguno de los diccionarios y, lo que es peor, en ningún otro texto, sánscrito o pāḷi.
El primer animal recibe el nombre de sāhika. Edgerton, el extraordinario redactor del diccionario de Sánscrito Budista solamente alcanza a decirnos de este animal lo siguiente:
some kind of animal living in holes or caves [algún tipo de animal que vive en agujeros o cuevas]
Lo cual, por cierto, no nos aclara absolutamente nada. Al respecto, Sènart, el gran redactor de la edición crítica del Mahāvastu nos dice:
L'un des leurs noms, sāhikānāṃ, reste pour moi obscur [el primero de los nombres, sāhikānāṃ, sigue siendo oscuro para mí.]
Estos dos gigantes de la filología y lexicografía sánscrita no encontraron respuesta para este problema. Los traductores de la obra tampoco parecen haber hallado una solución satisfactoria. Franke, por ejemplo, en el lugar de la palabra deja tres punto suspensivos, y en una nota indica que
Die Bedeutung von sāhikānāṃ ist nicht zu ermitteln [El significado de sāhikānāṃ no se puede determinar]
Por su parte, Jones deja la palabra sin traducir y en una nota nos dice que se trata de un animal desconocido. Finalmente, Leumann lo traduce como animal-sāhika, sin ninguna glosa.
¡Qué complicación! ¿Qué es lo que debe hacer un traductor en este caso? ¿Acaso se debe dejar la palabra sin traducir o intentar dar un equivalente aproximado aunque nunca sepamos realmente de qué animal se está hablando? Bien, en este caso opto por la segunda opción, pues el contexto y el cotexto nos dan pistas relevantes sobre qué tipo de animal se está mencionando. En primer lugar sabemos que se trata de un animal que vive en algún tipo de guarida en el suelo. Más adelante la lista menciona a los ratones (unduru), gatos (viḍāla) y pitones (ajagara), literalmente "engullidoras de cabras".
Al analizar la palabra sāhika podemos reconocer "ahi", una de las palabras más comunes para "serpiente", "culebra", "sierpe". Puesto que el Mahāvastu es un texto altamente pracritizado, podemos conjeturar que sāhika es una versión prácrita de ahi, siendo ka un sufijo de lo más común en sánscrito que puede significar "que tiene las características de", "como, similar a" En ese sentido, sāhika bien podría referirse al tipo de animal que tiene las características o es similar a una serpiente, es decir, "reptil" o "culebra". Tanto reptiles como culebras habitan en agujeros, por lo que esta acepción de la palabra está lejos de ser forzada.
Creo que en este caso se debe optar por la traducción de la palabra, fundamentada en el contexto y en el cotexto, que nos dan información valiosa para determinar el tipo de animal al que se está refiriendo el texto. Seguimos sin saber si es un animal más específico, como algún reptil o serpiente en particular; sin embargo, la información aledaña nos permite decidir, sin gran margen de error, de qué tipo de animal se trata.

18 ene 2018

Dos castigos corporales en la antigua India, según el Mahāvastu

Estos días estoy trabajando en la traducción de una sección del Mahāvastu conocida como el Narakaparivarta o "Capítulo sobre los infiernos". Junto al Saddharmasmṛtyupasthāna-sūtra, esta sección del Mahāvastu es una de las fuentes más ricas para estudiar y entender la concepción de ciertas escuelas budistas sobre los infiernos, las causas para renacer allí y los tormentos que los seres padecen en sus diferentes secciones.

En la descripción del infierno Kālasūtra me he encontrado con la referencia a dos tormentos conocidos como Erakavartika, "Tallo de eraka" y Cīrakavāsika, "Traje de corteza". Se trata de dos tormentos cuya ejecución lleva a los individuos a renacer en el Kālasūtra y sufrir las siguientes torturas de forma continua:
"Así, a unos les arrancan tiras de piel desde los talones hasta la nuca, a otros les arrancan tiras de piel desde la nuca hasta los talones, y a otros más los desgarran en tiras y jirones desde la nuca hasta la cintura. Esos seres sufren tales tormentos extremos."
anyeṣāṃ dāni pārṣṇi upādāya yāva kṛkāṭikāto vadhrī vidārenti [vadhinenti /vadhineyanti] // anyeṣāṃ dāni kṛkāṭikāto upādāya yāva pārṣṇi vadhrī [vadhrite/vadhite] vidārenti // anyeṣāṃ dāni kṛkāṭikā upādāya yāva kaṭīyo cīrakavadhrāni karonti // te tathābhūtā adhimātrāṃ vedanā vedayanti // [Mv 19.6-10]
El Mahāvastu no nos explica en qué consisten esos dos tormentos que constituyen la causa para sufrir tales torturas en el infierno Kālasūtra. Al parecer no necesitaban explicación pues eran castigos corporales relativamente comunes que se aplicaban a ciertos criminales. Eran parte del repertorio de daṇḍas o castigos ejercidos por los gobernantes y sus verdugos.
Para conocer la característica de estos castigos es necesario recurrir a otras fuentes antiguas budistas. Estos dos castigos forman parte de una lista de diez que aparece en al menos dos fuentes semicanónicas en pāḷi, el Comentario al Vajjasutta del Aṅguttara Nikāya y el Milindapañha. 
En el primer texto se explican de la siguiente forma:
" 'Erakavattika'. La ejecución del castigo Erakavatta: Le despellejan tiras de piel desde abajo del cuello hasta los tobillos. Entonces le atan cuerdas y lo jalan. Se tropieza una y otra vez con sus propias tiras de piel y se cae.

'Cīrakavāsika'. La ejecución del castigo Cīrakavāsika: Le despellejan tiras de piel desde la cintura hasta los tobillos, colocándoselas después por encima del cuerpo como si fuera un traje hecho de tiras."
Erakavattikanti erakavattakammakāraṇaṃ. Taṃ karontā heṭṭhāgīvato paṭṭhāya cammavaṭṭe kantitvā gopphake ṭhapenti, atha naṃ yottehi bandhitvā kaḍḍhanti. So attano cammavaṭṭe akkamitvā akkamitvā patati. Cīrakavāsikanti cīrakavāsikakammakāraṇaṃ. Taṃ karontā tatheva cammavaṭṭe kantitvā kaṭiyaṃ ṭhapenti, kaṭito paṭṭhāya kantitvā gopphakesu ṭhapenti, uparimehi heṭṭhimasarīraṃ cīrakanivāsananivatthaṃ viya hoti.
Junto a estos tormentos el mismo comentario enumera los siguientes. La traducción del nombre es mía, la explicación se basa en la traducción de Woodward, nota a la p. 43:

- Jotimālika, "Guirnalda flameante". El cuerpo es untado con aceite y encendido
- Hatthapajjotika, "Antorcha de mano". Se cubría la mano con jirones impregnados de aceite y se le prendía fuego.
- Eṇeyyaka, "Antílope negro". La víctima es asegurada en el suelo con una estaca de hierro y rostizada viva.
- Balisamaṃsika, "Vendedor de carne en gancho". Se desollaba a la persona con ganchos dobles.
- Kahāpaṇaka, "Moneda". Se cortaban pedazos de piel de la persona del tamaño de monedas de cobre.
- Khārāpatacchika, "Cortes de agua salina". Se vapuleaba al castigado y luego las heridas eran embadurnadas con agua salina mediante peines.
- Palighaparivattika, "Giro de la barra". Se clavaba al castigado con una barra que lo atravesaba de oreja a oreja y luego se le giraba agarrándolo de los pies.
- Palālapīṭhaka, "Golpeteo de la paja". Se golpeaba a la persona hasta que todos los huesos estaban rotos y su cuerpo quedaba tan plano como una estera.

Cabe preguntarse si ests torturas realmente se aplicaban. Tomando en cuenta la forma en que las culturas antiguas lidiaban con el crimen no parece descabellado pensar que así era. En ese sentido, tampoco parece extraordinario que la imaginación de los antiguos budistas con respecto a los infiernos fuera tan extrema en lo que concierne a los castigos. Al parecer tenían mucho material de la vida cotidiana sobre el cual inspirarse para pensar qué tipo de castigos se sufren en los infiernos.

En todo caso, la sección de los infiernos sobre la que estoy trabajando parece estar conectada con una obsesión con desollar, despellejar y convertir la piel en tiras y jirones, un tipo de tormento que es de lo más común en los infiernos y que, a diferencia de los castigos aplicados en este mundo, durarán por incontables años de forma repetida hasta que se agote el karma maligno de los seres que están allí. Al menos eso es lo que afirma el Mahāvastu.

29 dic 2017

Serpientes y escaleras

La imagen que elegí como fondo es un tablero del siglo XVIII del juego que más tarde se convertiría en lo que nosotros conocemos como "Serpientes y escaleras". Igual que el juego que nos es familiar, este antecesor presenta el reto de subir por el tablero y evitar caer en las casillas que hacen retroceder al jugador. Sin embargo, el juego que conocemos ha sido despojado de sus simbolismos y significaciones religiosas. Su antecesor, muy probablemente inventado por miembros de la religión jaina (quizá en la primera mitad del segundo milenio), representa el trayecto del individuo a través de varias vidas. El avance en el juego implica la purificación de la persona; su retroceso representa su caída espiritual y su estancamiento en el saṃsāra. Llegar a la meta representa que el individuo ha avanzado en su camino espiritual, purificándose de sus trabas y obstáculos mentales, así como del karma negativo acumulado, y ha logrado obtener la liberación de la existencia para no nacer ya de nuevo.
El ejemplar que se ve más arriba no es para nada el más antiguo. Proviene de Nepal y amalgama elementos del tantra nepalés, una amalgama de budismo e hinduismo. Aquí no hay escaleras sino que se asciende por serpientes rojas y una blanca, y se retrocede o cae por serpientes negras. El avance es en zigzag, comenzando desde la primera casilla de la izquierda, y la meta no es una de las esquinas sino alguna de las tres casillas centrales de la línea superior: los mundos de Brahmā, Viṣṇu o Śiva.

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